No toda la culpa es del venezolano…

Cientos de veces he caído en la misma conversación, donde tratamos de buscar una explicación a nuestros males: el venezolano es trabajador, pero es pantallero; le importa más un teléfono de marca que ahorrar; el amigo que se gasta las quincenas en rumbas en lugar de ahorrar para comprar una vivienda y así un largo etc. Los venezolanos auto-exiliados no encontramos una manera de justificar porqué un país con tanto POTENCIAL (mayúscula, negritas y subrayado – queriendo decir que es sólo eso: somos potencialmente ricos, pero en realidad no lo somos; somos un país con muchos recursos naturales – petróleo, hierro, tierra fértil, bellezas naturales, pero que no han sido explotados; tenemos capacidades que podrían ser explotadas, pero que en realidad no explotamos), no logra salir del atoyadero político, económico y social en el que se encuentra y entonces empezamos a despotricar contra nuestro gentilicio, creyendo que en realidad el venezolano es muy distinto al chileno, al europeo o al australiano.

Yo tengo una hipótesis: las personas que hemos vivido bajo patrones culturales occidentales, no somos muy distintos los unos de los otros, en cuanto y en tanto al comportamiento como sujetos económicos. Las diferencias entre un chileno y un venezolano, un australiano vs un europeo, un gringo vs un colombiano, al momento de decidir si debe comprar un bien de consumo o ahorrar, ese instante de decisión per se no varía de acuerdo a la nacionalidad. Y si para un consumidor no varían, tampoco varían para un comerciante, un vendedor o un empresario, en el momento de hacer el cálculo económico de la utilidad esperada producto de una inversión. Es decir, no es el EMPRESARIO VENEZOLANO el que espera una utilidad más elevada en comparación con el EMPRESARIO PERUANO, ni tampoco es que el COMERCIANTE VENEZOLANO sea un especulador (adjetivo al que se le da una connotación negativa cuando ciertamente debería ser analizado desde otro punto de vista) frente al COMERCIANTE SUIZO (por nombrar un país que tiene una baja inflación): como sujetos económicos, comerciantes y empresarios en cualquier lado del mundo esperan obtener una ganancia producto de su esfuerzo y el cálculo de esa ganancia viene en función al “entorno económico” (disculpen, pero no encontré otra forma de llamarlo).

Más triste aún es que los venezolanos (chavismo y oposición) nos hayamos permitido creer (total o parcialmente) en el discurso manipulado de un gobierno que sabiendo que es el responsable de la creación y el fomento de un “entorno económico sano”, por el contrario lo ha degenerado con el fin de hacerse del control total de la económía para sacar ganancias en la arena política (aunque no tengo cifras oficiales del PIB, creer que más del 40% proviene del Estado no es una locura en Venezuela). Y así el mito de los empresarios especualdores, culpables de una de las mayores tasa de inflación del MUNDO (si, Venezuela tiene una de las mayores tasas de inflación del planeta), se va reforzando en el subconciente colectivo del venezolano promedio.

Volvamos al punto inicial: ¿es el venezolano culpable de echarse la quincena encima en fiestas, celulares, ropa, cirugías y cuanto bien impida el ahorro? ¿es el empresario (los pocos que quedan) culpable de la inflación? ¿es muy distinto nuestro gentilicio al de otras culturas occidentales?

Mi hipotesis es que NO! Los venezolanos y los ciudadanos que vivimos bajo la cultura occidental, no somos tan distintos unos de otros. Lo que si nos hace distintos es el entorno económico en el que actuamos, lo que yo llamo “EL SISTEMA” (aquí, matenme los economistas por semejante uso del término). Y cuando hablo del sistema, me refiero a las variables económicas que inciden en las decisiones que tomamos. Y ahora procederé a explicarme a través de algunos cuestionamientos:

1. ¿Cuál es el incentivo para ahorrar en un país donde un objeto que a principios de año valía 100 BsF, a final de año vale 130 BsF? RPTA: Ninguno!

2. ¿Qué puede hacer el venezolano promedio (más del 90% de la población) con su quincena, sino quiere verla diluida en sal y agua? RPTA: Echársela encima

3. Siendo comerciante, ¿Cuál es la ganancia que esperaría obtener por mi actividad? RPTA: La máxima (en todo el mundo es igual) más aún si no tengo competencia.

4. Como inversionista, si tuviese bolívares para invertir ¿Cuáles son las opciones que me ofrece el mercado para obtener alguna ganancia? RPTA: No hay opciones: no hay bolsa de valores donde pueda comprar acciones que me generen ganancias, no puedo invertir en bienes raíces porque corro el riesgo de ser expropiado o invadido, no tengo acceso a una moneda dura de donde me pueda proteger de la inflación, no hay seguridad jurídica que me garantice la protección de mis bienes y no confío en los tribunales de justicia para que hagan valar las leyes (las poquitas leyes de protección a la propiedad)!

Así las cosas, no somos tan distintos: hay que voltear la cabeza hacia el Gobierno y exigir no que baje la inflación a punta de leyes, sino que impulse medidas para sanear la economía, estimular las inversiones, crear seguridad jurídica y que abra el mercado al capital para permitir la generación de riqueza, pero este es un tema muy largo que no puedo tocar en este post. En condiciones distintas, los venezolanos como sujetos económicos actuaremos distinto, más ajustados a la realidad que se vive en otros países, seremos más prosperos y finalmente seremos capaces de crear riqueza.

3 pensamientos en “No toda la culpa es del venezolano…

  1. Neomar Rangel

    Hola Omar. De acuerdo contigo que cada persona independiente de la nacionalidad, puede actuar diferente y tener condiciones diferentes dependiendo de lo que llamas de ‘Sistema’. Pero una pregunta, ese sistema quien lo creo, quien lo mantiene y quien puede modificarlo?. Nosotros los venezolanos. Sean los profesionales, politicos, chavistas o no, la elite o el pueblo. Son venezolanos. El sistema es creacion nuestra. Por eso considero que la culpa es 100% nuestra. No hemos tenido exito en la creacion de un sistema como tu llamas, que permita una mejor calidad de vida. Cuando un venezolano va al extranjero y tiene exito incluso mayor que los locales es algo natural, todas las especies en el mundo animal resultan mas competitivas fuera de su habitat de origen. Eso ocurre con Cualquier nacionalidad.

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    1. guerraguilarte Autor de la entrada

      Algo de lo que dices es cierto, Neo y te me adelantaste a mi próximo artículo que se llamará “El mea culpa venezolano”. Pero en todo caso, el análisis de este artículo es desde el punto de vista del sujeto económico, que no del sujeto político.
      Un abrazo!

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  2. Lisb Prieto

    Verdades cristalinas con las que estoy plenamente de acuerdo. Lo que se logra tener en este país no tiene nada que ver con el ahorro y el que lo diga miente. Con un trabajo ganando salario promedio es imposible acceder a algún tipo de estabilidad material, no tenemos capacidad de ahorro, pero disfrazamos eso con un supuesto consumismo que no existe, lo que existe es la necesidad inmediata de proteger nuestro dinero.Lisbeth J. Prieto G.

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